Este pasado viernes 4 de octubre, el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump firmó un mandato donde se suspenderá la entrada a Estados Unidos para inmigrantes que no pueden pagar sus costos de atención médica y que no estarán cubiertos por el seguro de salud dentro de los 30 días posteriores a su llegada al país.
El nuevo mandato sólo aplica para nuevos solicitantes y no para las personas que ya cuentan con un visado o que ya están dentro del país. La Visa se les será negada si no están cubiertos por un seguro médico o puedan comprobar que tienen los recursos financieros para cubrir cualquier gasto que surja durante su viaje.
La medida se está tomando ya que así busca la administración de Trump reducir la llegada de migrantes que buscan asilo en los Estados Unidos, igualmente se busca también reducir gastos médicos, pues al atender personas que no pueden costearlo, esto deber ser pagado de los impuestos de los ciudadanos y de los aumentos de precios. La cantidad de gastos no reembolsados asciende a 35 mil millones de dólares en los últimos 10 años, indica la proclama. “Los costos asociados con este servicio médico se pasan a la gente estadounidense en forma de impuestos y tarifas más altas. Los inmigrantes que llegan a este país no deberían ser una carga para nuestro sistema de salud y, en consecuencia, para los contribuyentes estadounidenses", comentan.
La nueva medida entra en vigor el 3 de noviembre. No aplica para los inmigrantes que ya estén en Estados Unidos, quienes busquen asilo o los refugiados. Sin embargo, el requisito sí podría involucrar a las esposas y padres de ciudadanos estadounidenses que quieren viajar al país.
Como fue mencionado antes el seguro médico puede ser adquirido individualmente por medio de una entidad que no sea subsidiada 30 días antes de llegar a la frontera, este igual puede ser proporcionado por un empleador o como parte de un plan familiar. También puede tratarse de una cobertura a corto plazo.