En Cd. Juárez, los nadadores mexicanos fueron baleados con bolas de pimienta, mientras nadaban en el Río Grande. Todo porque supuestamente arrojaron piedras a los agentes, dijo un portavoz de la Patrulla Fronteriza.
Ya por la tarde-noche el domingo, se podía ver a familia y amigos nadando en el Río Grande, justo al lado de la presa americana, localizada en el lugar donde estaban los nadadores. Esta presa es operada por la Comisión Internacional de Límites y Agua de los Estados Unidos. Es un destino popular donde la gente encuentra un respiro del calor que los a plagado en las últimas semanas, y donde igualmente los vendedores de comida se instalan en las orillas del río y ofrecen refrescos a las familias que disfrutan de un día juntos en el río.
Cuando los agentes fronterizos respondieron inicialmente a una llamada de radio por ayuda en un asalto continuo que involucraba a un guardia de seguridad de la presa. Según los informes, el guardia molestó a algunas personas cuando les dijo que se alejaran de las puertas de la presa.
Cuando llegaron a la presa, los agentes se encontraron con un gran grupo de personas que presuntamente arrojaron piedras y se negaron a irse, lo que llevó a los agentes a utilizar balas de pimienta para dispersar al grupo, así lo menciono la Patrulla Fronterizo. Los disparos de bolas de pimienta no son letales, se dice que tienen un efecto similar al spray pimienta en donde irrita los ojos y nariz cuando el proyectil impacta contra el cuerpo del individuo.
La multitud de nadadores molestos empezó a gritar contras los agentes de seguridad, cuando se dispararon los primeros tiros. Dos hombres que fueron golpeados con bolas de pimienta mostraron a un reportero las ronchas en sus cuerpos. Mencionaron que el agente disparó al menos 12 veces.
Otras agencias respondieron, incluida la Policía Municipal de Juárez en el lado mexicano. Todos los individuos regresaron a México sin más incidentes.
Este uso de la fuerza ha nuevamente creado críticas por parte de los activistas, quienes instaron a la Patrulla Fronteriza a investigar y revisar las políticas de uso de la fuerza. No ha sido la primera vez, y con el caso reciente del agente que atropello a un inmigrante, se esta llamando nuevamente la atención a la Patrulla Fronteriza.
En una declaración, la Red Fronteriza de Derechos Humanos dijo: “Este incidente retrocede en el progreso real que el Sector de la Patrulla Fronteriza de El Paso había logrado al reducir el uso de la fuerza. Sabemos que las tácticas para reducir los encuentros hacen la vida más segura para los migrantes”.